Psicólogo infantil en Montijo
Un espacio para comprender lo que está viviendo tu hijo y acompañar su bienestar emocional
La psicología infantil ofrece un espacio adaptado a la edad y necesidades de cada niño para comprender qué está ocurriendo, expresar emociones y desarrollar recursos que le ayuden a afrontar sus dificultades de una forma más saludable.
Los niños no siempre saben explicar con palabras lo que sienten
Cuando algo cambia en su comportamiento, merece la pena observar qué puede estar ocurriendo
Puede que hayas notado que tu hijo está más irritable, preocupado, triste o inseguro. Quizá han aparecido cambios en su comportamiento, dificultades en el colegio, problemas para dormir o reacciones emocionales que antes no eran habituales.
En la infancia, el malestar puede manifestarse de formas muy diferentes. A veces aparece a través del comportamiento, otras mediante miedos, somatizaciones, rabietas, aislamiento o dificultades para relacionarse.
La terapia infantil permite comprender qué puede estar detrás de estos cambios y acompañar tanto al niño como a la familia para favorecer su bienestar emocional.
La terapia infantil puede ayudar a comprender y trabajar diferentes dificultades
Ansiedad y preocupaciones
Trabajamos miedos, preocupaciones y situaciones que generan ansiedad para ayudar al niño a comprender lo que siente y desarrollar recursos para afrontarlo.
Miedos y fobias infantiles
Abordamos aquellos miedos que interfieren en su vida cotidiana para comprender qué los mantiene y reducir progresivamente su impacto.
Autoestima e inseguridad
Trabajamos la percepción que el niño tiene de sí mismo para favorecer una mayor seguridad, confianza y valoración personal.
Gestión emocional
Ayudamos a identificar, expresar y comprender emociones como la tristeza, el miedo, la frustración o la ira de una manera adaptada a su edad.
Rabietas e impulsividad
Trabajamos las dificultades para regular determinadas reacciones emocionales y ayudamos a desarrollar alternativas más adecuadas para expresarlas.
Dificultades de comportamiento
Exploramos qué puede estar detrás de determinadas conductas que generan conflicto en casa, en el colegio o en otros entornos.
Habilidades sociales
Trabajamos dificultades para relacionarse, comunicarse, integrarse en grupos o afrontar determinadas situaciones sociales.
Problemas escolares y adaptación
Abordamos dificultades relacionadas con el colegio, cambios de etapa, adaptación al aula, relaciones con compañeros o situaciones que generan rechazo o preocupación.
Separación y cambios familiares
Acompañamos al niño ante separaciones, nuevas convivencias, mudanzas u otros cambios importantes que pueden afectar a su seguridad emocional.
Duelo y pérdidas
Ayudamos al niño a comprender y expresar las emociones asociadas a una pérdida de una manera adecuada a su edad y momento evolutivo.
Celos entre hermanos
Trabajamos emociones relacionadas con la llegada de un hermano, rivalidad o sensación de pérdida de atención para favorecer una mejor adaptación familiar.
Dificultades para dormir
Cuando existen miedos, preocupaciones o dificultades emocionales relacionadas con el descanso, trabajamos para comprender qué puede estar interfiriendo y establecer nuevas pautas.
Una terapia adaptada a cada niño
Comprender su mundo es el primer paso para poder ayudarle
Cada niño tiene su propia forma de expresar lo que siente. Algunos pueden explicar fácilmente qué les preocupa, mientras que otros necesitan hacerlo mediante el juego, el dibujo, actividades o situaciones cotidianas.
Por eso, el proceso terapéutico se adapta a su edad, personalidad, necesidades y momento evolutivo.
El trabajo también puede incluir orientación a madres, padres o cuidadores, ya que la familia tiene un papel importante para comprender los cambios y trasladar determinados aprendizajes al día a día.
Trabajo desde un enfoque integrador, combinando herramientas de la terapia cognitivo-conductual y la terapia Gestalt adaptadas a la infancia.
Terapia cognitivo-conductual
Permite trabajar pensamientos, emociones y comportamientos mediante estrategias adaptadas a la edad del niño y a las dificultades que presenta.
Terapia Gestalt
Ayuda a favorecer la conciencia emocional y la expresión de necesidades mediante recursos adecuados al momento evolutivo del niño.
Un proceso para comprender qué está ocurriendo y acompañar su evolución
Primer contacto con la familia
Podéis escribirme para contarme brevemente qué os preocupa, resolver dudas iniciales y consultar disponibilidad.
Conocemos vuestra situación
Exploraremos qué cambios habéis observado, cuándo comenzaron y cómo están afectando al niño y a la familia.
Conocemos al niño
Crearemos un espacio seguro y adaptado a su edad para comprender cómo está viviendo la situación y qué necesita.
Identificamos las dificultades
Valoraremos los factores emocionales, familiares y del entorno que pueden estar influyendo para definir qué aspectos conviene trabajar.
Trabajamos nuevas herramientas
Utilizaremos recursos adaptados al niño y ofreceremos orientación a la familia cuando resulte necesario para facilitar cambios también fuera de consulta.
Revisamos su evolución
Valoraremos los cambios observados, las nuevas necesidades y los objetivos del proceso para adaptar la intervención a medida que avance.
Qué puede trabajar
Recursos para comprender sus emociones y afrontar mejor las dificultades
La terapia infantil no busca cambiar la personalidad del niño, sino ayudarle a comprender lo que siente, desarrollar recursos y sentirse más seguro ante determinadas situaciones.
Para quién está indicada
La terapia infantil puede ser adecuada si has detectado cambios que te preocupan
No es necesario esperar a que exista un problema grave. Consultar cuando aparecen los primeros cambios puede ayudar a comprender qué está ocurriendo y valorar si el niño necesita apoyo psicológico.
- Sus miedos o preocupaciones han aumentado.
- Está más triste, irritable o emocionalmente sensible.
- Tiene rabietas frecuentes o no controla sus reacciones.
- Se muestra inseguro o con baja confianza en sí mismo.
- Le cuesta relacionarse con otros niños.
- Han aparecido dificultades relacionadas con el colegio.
- Está viviendo una separación o cambio importante en la familia.
- Ha sufrido una pérdida que le está resultando difícil comprender.
- Su comportamiento ha cambiado y no sabéis cuál puede ser el motivo.
- Como familia necesitáis orientación para saber cómo acompañarle.
Experiencias de familias a las que he acompañado
Dudas habituales sobre la terapia infantil
¿Cómo sé si mi hijo necesita acudir a un psicólogo infantil?
No existe una única señal. Puede ser recomendable consultar cuando observas cambios mantenidos en su comportamiento, emociones, relaciones, sueño, adaptación escolar o bienestar general y no sabes cómo ayudarle.
¿A partir de qué edad puede acudir un niño a terapia?
Depende de la dificultad y del momento evolutivo. La intervención se adapta a la edad y puede utilizar recursos como el juego, el dibujo, actividades o conversación según las características de cada niño.
¿Los padres participan en la terapia?
Sí, cuando sea necesario. La participación de la familia puede ser importante para comprender mejor la situación, recibir orientación y favorecer que determinados cambios también puedan trabajarse en casa.
¿Qué ocurre en la primera sesión?
Habitualmente comenzaremos recogiendo información sobre la situación, los cambios que habéis observado y aquello que os preocupa. A partir de ahí valoraremos cómo organizar el proceso.
¿Qué pasa si mi hijo no quiere hablar?
No es necesario que pueda explicar desde el principio todo lo que le ocurre. El trabajo con niños puede realizarse mediante diferentes recursos adaptados a su edad para facilitar que se sienta cómodo y pueda expresarse progresivamente.
¿Cuánto dura un proceso de terapia infantil?
La duración depende de la dificultad, las necesidades del niño y su evolución. El proceso se revisa periódicamente para valorar los cambios y adaptar la intervención.
¿La terapia infantil puede hacerse online?
Dependerá de la edad, las características del niño y el objetivo terapéutico. En algunos casos puede ser adecuada y en otros será preferible realizar las sesiones de forma presencial.
Ayúdale a comprender lo que siente y afrontar mejor lo que está viviendo
Cuando un niño cambia su forma de comportarse o expresar sus emociones, entender qué hay detrás puede marcar una diferencia. La terapia ofrece un espacio para escucharle, acompañarle y proporcionar también a la familia herramientas para ayudarle en su día a día.